Quizá luego me arrepienta de haberlo hecho, pero la verdad es que lo dudo. Esta noche he debido pasar como unas dos horas en total dando vueltas en la cama, tratando de dormir (y consiguiendolo en cortos intervalos de 5 minutos) y tratando de olvidar el calor que rodeaba mi cuerpo y hacia de las sábanas una segunda piel ajustada a mi cuerpo y bien calentita.
Menuda mierda.
Esas dos horas han debido ser más o menos una cuando me acosté y otra ahora por la mañana sobre las 5 y poco. Las 06.15 ha sido la hora límite, no aguantaba más. Me he levantado y me he pegado una buena ducha, aprovechando el colocon típico de cuando te levantas absúrdamente temprano y tienes fuerzas y ganas con las que soñarías un día cualquiera me he duchado, vestido, arreglado mi cuarto (¡en plan de verdad!) y hecho el desayuno. En menos de media hora.
Acabo de acordarme de que ayer también tuve ida de pinza, porque harto de dar vueltas me levanté y estrené mi cuaderno de dibujo/minas 2H y 2B/goma de borrar (de nata, ni la del photoshop), haciendo un dibujo completo. Luego me pase cuatro niveles de los Lemmings en la PSP (kawaiiiiiii), tras lo cual por fin decidí que era tiempo de intentar dormir. Puse la cabeza donde suelo poner los pies, a ver si eso ayudaba (desesperación).
Me siento, con perdón, de puta madre.

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