Últimamente Mili y yo no acudimos a muchas juergas nocturnas, el caso es que tampoco tenemos excesivo interés en ello, con lo cual en para nochevieja tuvimos la idea de cenar y acostarnos, al día siguiente nos levantaríamos a las 5.30 y cogeríamos el coche camino a Cabo de Gata, donde veríamos el amanecer.
Cambio de planes: No lo hicimos el día 1 sino el día 2, debido a que se nos insistió por todas partes en que era una locura coger esas carreteras con la de colgaos borrachos que iba a haber por la zona. Estábamos bastante cabezotas con hacerlo el día uno, pero tampoco íbamos a negar lo que ya sabiamos, conducir por las carreteras de Almería y alrededores, sea cuando sea, es un show, un peligro y unas cuantas cosas más, a las que si añades borrachines motorizados… en fin, que nos fuimos el día 2. El otro cambio fue la búsqueda de un lugar más adecuado que nos diese mejor vista hacia el amanecer que el Cabo de Gata, resultado: La Isleta del Moro. Comocuriosidad, si al final hubiesemos ido al Cabo de Gata, habríamos tenido compañía, una patera llego esa precisa noche, sobre esas horas tengo entendido.
El viaje hasta allí muy tranquilo, sin gente casi. Era la primera vez que sacaba el Xsara a carretera, benditas sean sus luces, acostumbrado al alumbrado del chiquitín podría haber hecho el trayecto con las luces de posición. Según llegábamos empezamos a preocuparnos, teníamos cierta idea de la hora a la que veríamos el amanecer, pero 20 minutos antes de llegar al lugar veíamos como el cielo se aclaraba ligeramente. Un poquito más de prisa y acelerador, el último sin pasarse, como siempre, pero se acabó el viaje en plan dominguero. Tuvimos suerte y no nos perdimos nada, encontramos un mirador en el pueblo perfecto para la ocasión, y esperamos cámara en mano y abrigos puestos, que el viento soplaba que da gusto ahí a la orilla del mar.
Según pasaba el “momento”, porque fue bastante largo, una orgía de colores aparecía en el cielo, primero rosas y despues amarillos. Nos acompañaron cinco gatos y un perro que se limitó a acercarse a nosotros, cagar, y largarse… mu majo el.
Oigo gritos de nochevieja despercidiada… No amigos, no…

Más fotos tras el salto.






