No estoy nunca muy pendiente de mis cuentas bancarias, así son las cosas, y eso me ha dado un par de sustos últimamente. Tengo una cuenta de esas universitarias que el banco regalaba, y desde que nos hicimos Mabel y yo un par de cuentas conjuntas en otros bancos esta ya no la utilizo, de hecho la tengo ahora mismo con 57 céntimos me parece. El caso es que desde Salesianos han empezado a cobrarme unas mensualidades que no esperaba y que, por supuesto, iban a la mencionada cuenta. Mi sorpresa es que me llaman por teléfono a la vuelta de las vacaciones de navidad y me dicen que tengo mi cuenta en negativo y que por favor ingrese dinero cuando pueda. Muy bien, fallo mío porque no estuve muy atento a mi cuenta y no recordaba esos pagos que me tenían que pasar. Pero mira por donde descubro que junto al cobro que me ha dejado en
negativo aparece otro de unos 30€ pasado tres días después… me puse a investigar qué era, porque no tenía ni idea, y descubrí que era el mismo banco que me había cobrado 30€ por tener la cuenta en negativo durante 3 días. Cada banco tendrá sus normas pero me parece un poco abusivo, no creo que la gente esté al tanto de su cuenta bancaria día
tras día y menos en fechas navideñas. Para más joder en esos 3 días incluyeron un sábado y un domingo, días en los cuales yo no podía ir a ingresar nada aunque quisiese.
En fin… tras una pequeña discusión con ellos ingresé los dineros y me retiraron el cobro de los 30€, sin olvidar advertirme que retirar ese cobro es algo que se hacía una sola vez, y como un favor.
Hace unos días:
Otra llamada, mi cuenta ha vuelto a quedarse en negativo. Empiezo a enfadarme con mi colegio que me cobra cosas que no debería cuando no debería, pero eso es otro asunto, había que solucionar el problema con el banco porque… me llamaron el lunes por la tarde diciendome que AL DÍA SIGUIENTE se me cobrarían los 30€. Yo me preguntaba qué había pasado con esos 3 días de plazo, y Mabel se puso a mirar los movimientos de la cuenta por Internet, yo estaba en la calle. Descubrimos que el pago que me dejaba la cuenta en negativo era del mismísimo lunes día 2 de febrero, mientras que el banco decía que allí figuraba con fecha 31 de enero (nótese cómo vuelve a tocar en fin de semana cuando yo no puedo arreglar nada en un banco). A partir de ahí una bronca monumental con el banco en plena calle Alfonso justo antes de entrar a trabajar. En cierto modo me quedé a gusto porque me desahogué a lo grande y no me pudieron decir nada, la razón ahí la tenía yo, pero no me solucionaron nada.
Más tarde, al salir del trabajo, Mabel me contó que el banco llamó a casa y propusieron una solución, tema arreglado. Punto para el banco, o para la bronca que les eché que por lo visto caló bien. Ahora he hablado con el colegio y cualquier otra persona o entidad que me pudiese pasar algo por esa cuenta, y en cuanto tenga tiempo ire a cerrarla definitivamente.
PD: Llamar a Vodafone para cambiar la cuenta bancaria del contrato nunca fue tan divertido… Decidimos también pasar el contrato de Vodafone a la nueva cuenta bancaria que tenemos en común, y creo que dejamos a la telefonista con algo que contar a la hora del café.
Llegado cierto punto de la conversación me pregunta la telefonista lo siguiente: “¿Sabe usted el número de cuenta nuevo?” A mi me apeteció decirle “No esperaba que lo adivinase usted sin que yo se lo dijera”, y en ese momento a Mabel le dio un ataque de risa. Empezó por una carcajada monumental y luego me mordió la pierna un rato para contenerse, pero a mi ya me estaba contagiando su estado, y empezaba a reflexionar sobre lo que le había dicho a la pobre telefonista. La llamada continuó, y entre risas y más risas le ibamos diciendo los números como podíamos (y lo tuvimos que hacer entre los dos, porque hubo un rato que yo no podía y le tuve que pasar el teléfono a Mabel). Nos costó unos cinco o seis intentos, y aunque conseguía disimularlo mejor que nosotros pudimos notar como la telefonista tardaba en contestar y aguantaba la risa.
Algo bueno tenía que salir de los malditos bancos… jejeje.




