El sábado 14 estuvimos en Teruel, desde bien prontito hasta la noche, un año más había que ir a ver la famosa fiesta de Los Amantes de Teruel, o las Bodas de Isabel de Segura. El año pasado fuimos los dos días pero esta vez sólo nos ha dado para uno.
Entre lo mejor del día creo que podemos destacar la parada en Calamocha para desayunar, quizá sea el mejor pan que he probado nunca, y además nos salió todo bastante barato, con decir que éramos 8 y pagamos 30 euros… Tampoco nos podemos olvidar de las maravillosa crepes, creo que todos íbamos ya con la idea de comernos una o dos. Estuvieron a la altura.
En lo que a las escenas se refiere esta vez sólo vimos una, la de la muerte de Diego, quien además este año era representado por el sobrino de una de mis compañeras de trabajo, así que tal como le prometí le ametrallé a fotos. La pena es que la actuación era a las 8 de la tarde, con lo cual luz ya no teníamos, y a la distancia a la que estaban los actores el flash no servía de mucho, con lo que hubo que tirar de ISO 1600. Qué le vamos a hacer, tal y como avanza el tema de la fotografía yo creo que en la siguiente generación de reflex que salga ya merecera la pena comprarse una nueva, hoy en día ya hacen fotos a ISO 3200 que se ven como la ISO 400 de mi Pentax. Volviendo un poco a la actuación… la verdad es que nos reimos un rato, pues pese a que Diego solo pedía un beso a su amada, había veces que se abalanzaba sobre ella con manos más largas de lo habitual, alguien tenía hambre. Y Pedro de Azagra… menudo personaje. La historia parece indicar que pese a no ser la persona amada por Isabel, Pedro de Azagra es un buen hombre, decente digamos, en cambio en la actuación vimos lo que yo describiría como un salido mental que no deseaba otra cosa que llevarse a su mujer al lecho para darse un poco de calor, caricias y algo más.
Este año no entramos al mausoleo, se lo dejamos a Inés y a Pedro que querían verlo, todos los demás a excepción de Alba creo que lo tenemos ya bastante calado, así que dedicamos ese rato a descansar, luego nos tocaba como una hora de espera para conseguir un buen sitio en la actuación de la muerte de Diego.
A la vuelta tuvimos el valor de juntarnos en nuestra casa a seguir la fiesta, pero hay que decir que estábamos cansadísimos, así que al final no hicimos mucho la verdad.
Otro año más, la verdad es que a mí me lleva un tiempo pasando factura el estudiar y trabajar. El día anterior al viaje dormí y descansé lo que pude, pero habría necesitado bastante más… a ver si el año que viene estamos en mejores condiciones.
Estoy en clase y aún no hemos procesado ninguna de las fotos así que no hay nada que enseñar de momento, como tengo que subirlas al Flickr me pasaré más tarde por el post para actualizarlo.



